Materiales y Técnicas en la elaboración de la cerámica artística

Conferencia con el maestro Pastor Sabillón

El maestro Sabillón inició su conferencia resaltando la importancia de la cerámica en la historia humana: nace con el hombre mismo y cotidianamente nos relacionamos con ella. Detalló que la arcilla debe poseer porosidad, plasticidad y vitrificación, cualidades esenciales sin las cuales no se logra manipular, y es el único material con que se puede elaborar la cerámica. Asimismo, agregó que dentro de la cerámica hay cinco divisiones: alfarería, mayólica, gres cerámico, porcelana dura y porcelana tierna; y que existen diferentes tipos de hornos que van desde los de leña hasta los eléctricos.

Al referirse a los orígenes de la cerámica, expuso que surgió como una necesidad utilitaria con la aparición de la agricultura, ya que las personas empezaban a cultivar la tierra y requerían de depósitos para almacenar sus granos. Posteriormente tuvieron la necesidad de guardar líquidos y por esa razón los depósitos fueron revestidos de arcilla. Desde entonces el ser humano no ha dejado de trabajar con la cerámica y ahora se ha convertido en toda una ciencia; por ello afirmó que todos los días nos relacionamos con la cerámica: comemos en ella, nos lavamos en ella, interviene en los pisos de las casas, las construcciones, ladrillos, tejas, azulejos, hasta las naves espaciales van revestidas de cerámica porque es el único material que resiste las altas temperaturas.

El maestro Sabillón hizo un recorrido por las cuatro técnicas de elaboración de la cerámica:

  • El torno de mesa, que permite hacer trabajos asimétricos ya que se trabaja con rollos de arcilla en forma de espiral;
  • El torno de alfarero, en donde únicamente se pueden hacer piezas cilíndricas;
  • Los moldes, que es la técnica más utilizada por las fábricas hoy en día para reproducir piezas, porque tiene la peculiaridad de producir varias copias del mismo molde;
  • La técnica de planchas, que permite hacer formas con perfiles planos.

El artista Sabillón dijo que en sus obras ha plasmado diversos temas, los más destacados son la mujer y la denuncia (feminicidio, la trata y tráfico de personas, etc.). Añadió que en algunas de sus obras ha incluido representaciones de zonas marginales, para transmitir lo que permanentemente ocurre en la realidad, ya que el artista no debe limitarse a aspectos decorativos. 

Ante la pregunta de los asistentes sobre si el valor artístico y económico de la cerámica continúa siendo vigente, el maestro Sabillón contestó que un trabajo cerámico, mientras no se rompa, puede durar miles de años; que la cerámica trasciende, como ha trascendido con los mayas, incas, aztecas, en diferentes culturas. Respecto a lo económico, dependía de varios aspectos: debe ser un trabajo artístico, creativo, único, con buen acabado y con equilibrio para que obtenga un mejor precio.

En cuanto a cómo integrar la cerámica al diseño de interiores, no sólo de manera decorativa, expuso que es muy fácil, ya que hoy en día, en las decoraciones, siempre está presente la cerámica. A manera de ejemplo dijo que en un lugar donde se guardan vinos, se podrían poner copas de cerámica y esto cambiaría el espacio, especialmente si son muy artísticas y diferentes, le da un valor diverso, original.

Compartió que en su trayectoria como ceramista tuvo encuentros con personas que lo marcaron, en particular trajo a la memoria a su profesor de primaria, quien le despertó el interés por el arte, a través de los dibujos que utilizaba durante sus clases. Agregó que ese educador le sembró el gusto por el arte; como modo de expresión y denuncia contra muchas injusticias que nos acontecen en el mundo como seres humanos. 

Afirmó que para mantener vigente el arte en la cerámica, hay que tener claro que estamos frente a una actividad puramente humana, no mecánica, y en esto radica la diferencia: el sentimiento y la minuciosidad con que el artesano elabora la pieza, el deseo de que ese trabajo transmita algo más, no la monotonía y repetición de los productos en serie. 

A las preguntas sobre cuál es la mejor técnica para trabajar la cerámica, cuál es la más difícil y cuál utiliza, respondió que todas tienen un determinado grado de dificultad, si no se tiene el conocimiento adecuado no se logrará el resultado esperado. Sin embargo, cuando se realiza la cerámica artística se combinan técnicas, pero se debe saber cómo hacerlo; y por ello no se puede decir que exista una técnica complicada, únicamente se debe tener la pasión y el conocimiento.

Finalmente, expuso que durante su carrera como docente cuarenta años en la Escuela de Bellas Artes, en Tegucigalpa, Honduras– aprendió de sus estudiantes, en esa larga trayectoria se encontró con jóvenes que le enseñaron mucho a pesar de ser él el profesor; alumnos que ahora son sus colegas y amigos.

Esta conferencia fue una provocación para ver el arte como una forma de comunicar un contenido, una forma de evidenciar lo que está ocurriendo; el arte visualiza el problema, da un juicio sobre ello y crea a partir de esto. Por esa razón, un artista debe estar atento a su entorno, no quedarse como espectador, comprometerse personalmente, y a partir de lo que sucede, cambia la mirada de las cosas, esto no significa dejar de hacer lo que efectuaba antes, sino mirarlo de manera diferente. Sólo cuando un artista no se queda indiferente, el encuentro con lo que lo rodea cambia, y esto hará también convertir profundamente su temática, haciéndola abierta, sin límites, universal, capaz de hablar por igual al corazón del hombre independientemente de su condición, estatus social, nacionalidad, etc.; pero este cambio tiene que venir de la confrontación con la realidad. Por esto el artista debe trabajar pensando en el otro y en la condición humana que comparten, en los problemas e injusticias que padecen, y así, si lo hace pensando en los demás, ama más su trabajo, se vuelve más humano y por ello le da sentido a su actuar. 

Por ello cuando pensamos en el arte no debemos limitarnos a verlo únicamente como algo decorativo, que sirva para cambiar la estética de un lugar o para llenar un espacio. El arte, más allá de esto, es una forma de lenguaje que trasciende, que es permanente y transmite un mensaje. En síntesis, podríamos afirmar que apasionarse por el arte es apasionarse por el hombre; no hay una dicotomía, son uno solo.