Influencia del Interiorismo en el comportamiento humano.

Conferencia con la Diseñadora e Interiorista Penélope de la Madrid.

La diseñadora e Interiorista Penélope de la Madrid en esta ocasión presentó cómo el diseño del interior, es decir, el interiorismo logra provocar sensaciones en las personas más allá de un tema puramente estético. 

La interiorista De la Madrid, comenzó su conferencia invitando a reflexionar sobre la parte humana del interiorismo, que para ella se aleja completamente del tema puramente estético, al contrario, es precisamente envolver a las personas, provocar el compartir cómo los espacios hacen vibrar y ser parte de la vida, incluso cambiar el ritmo de nuestras vidas. 

“El diseño es un proceso racional, una habilidad, una herramienta para mejorar nuestra humanidad, es el marco de la vida.”

Ilse Crawford

Retomando la frase de Ilse Crawford “El diseño es un proceso racional, una habilidad, una herramienta para mejorar nuestra humanidad, es el marco de la vida.”, la interiorista nos puso en perspectiva sobre cómo ver nuestro trabajo y la disciplina desde un punto de vista humano. Para la diseñadora Penélope, los creativos no son artistas, porque siempre están trabajando para alguien, hay un presupuesto, hay un cliente, hay un tiempo, no es una expresión pura del ser, es una habilidad, porque en el tema del diseño siempre hay alguien que lo puede hacer muy bien, y esa habilidad, que es el diseño, se convierte en una herramienta para mejorar nuestra humanidad, porque el diseño no es exclusivo, está en todos lados, todos diseñamos algo en algún momento, toda la vida está diseñada, es el marco de la vida. 

Señaló que, para ella, el diseño interior no es poner “cosas bonitas”, tampoco es “decorar”, como suele confundirse, sino que el diseño interior abarca los cinco sentidos y  trata de crear ambientes que se sientan, que lleguen a todos estos sentidos. Sin embargo, deben estar orquestados de tal manera que lleguen de la misma forma, que despierten sensaciones…, mencionó que cuando llegamos a un espacio, éste siempre nos recuerda algo (olores, texturas, música, etc.) y las sensaciones, a través de los sentidos, dan ese recuerdo; es por ello que cuando ponemos todos estos elementos en el mismo canal de comunicación, esto nos lleva a un nivel perceptual mucho más fuerte, nace el deseo de conocer, de profundizar, y así es como los diseñadores de ambientes logran experiencias que comunican historias.

La profesora De la Madrid continuó su ponencia, explicando que el diseño de interiores es mucho más que ambientes atractivos; de hecho, se trata de diseñar el mensaje, la comunicación, porque cada espacio dirá y hará sentir determinadas sensaciones. Por ello, se diseñan ambientes que comuniquen y se empieza de una estrategia de comunicación integral, de un concepto claro que transmita el mensaje correcto y para lograrlo hay que considerar todos los sentidos, porque el diseño de ambientes cuenta historias, comunica sensaciones y pone la experiencia humana como punto de partida y si esta experiencia no puede satisfacer el subconsciente se queda en un puro sentido estético. 

Según la diseñadora, cuando nos adentramos en la comunicación sensorial, el espacio hace vibrar “algo”, es entonces cuando el receptor “siente” algo, que el ambiente está cumpliendo su función. Y recalca: Los creadores de conceptos ambientales diseñan experiencias para sentir.

Penélope de la Madrid, nos comentó que los interioristas no diseñan simplemente espacios, ya que el “diseñar espacios” va más allá de lo visible, nos lleva a contar historias, nos libra de explicar el espacio, y esto hace que las personas se conecten con el espacio, se apropian de él, lo sientan y es ahí cuando el espacio cumple su objetivo, guste o no guste a todos. 

Durante la conferencia también explicó que se necesita ser claros en transmitir el mensaje para el usuario, aun si en muchos casos el usuario final no es quien busca un diseñador de interiores, sino quien vivirá en determinado espacio. Por lo tanto, el diseñador debe tener en cuenta que este es único y diferente, tal vez, de su estilo; por ello, es necesario adaptarse a las ideas del cliente, porque éste siempre tendrá una idea de cómo quiere vivir ese espacio, pero siempre con la conciencia de querer envolver y llenar de experiencias al usuario. 

De hecho, los espacios comunican y son rápidamente recibidos, a través de la comunicación, a nivel inconsciente, cualquiera que sea el diseño del espacio y para cada persona el mensaje será diferente y lo afectará de manera diferente, tanto a nivel de comportamiento como emocionalmente. La diseñadora P. De la Madrid hizo algunos ejemplos para explicar este concepto, retomando el diseño de los parques de diversiones, donde entrando a juegos temáticos esto transporta en la historia, con ruidos y sensaciones. Asimismo, cada espacio es diferente y uno actúa con base al lugar, como por ejemplo en un hospital, en una funeraria, en un museo, una cafetería o una iglesia, el espacio y los colores invitan a conectarse y explorar más allá, o al contrario a buscar una relación más íntima y a sentirse parte de un rebaño. Esto, explicó la diseñadora e interiorista, es nuestra forma de relacionarnos con el mundo e inicia desde nuestros espacios personales, porque como nos sentimos dentro, nos comportamos fuera y así el diseño de interiores tiene la capacidad de alterar nuestra percepción y reacción ante los elementos (ergonomía, ambiente, acústico, término, etc.). 

De la Madrid subrayó que sin concepto no se puede diseñar, porque el concepto es lo que da forma al mensaje, es el juego de palabras que explica lo que se quiere decir y tiene varios estilos, varias tendencias; de hecho, es a partir del concepto (que es diferente del estilo) que decide el estilo, la forma, los materiales, la luz, los colores, etc. Esto en consecuencia responderá también a la tendencia de ese momento. 

Penélope de la Madrid explicó su manera de concebir el diseño de interiores a través algunos de sus proyectos, como el hotel Casa Restauro (2016, Centro Histórico, Puebla), hotel ambientado como una casa, gracias al cual el usuario percibe haberse quedado en casa y de esta manera habitan los espacios, se sienten parte de ellos. Técnicamente todo fue trabajado bajo un plano de luz inferior a los dos pies del cielo falso, ocultando los elementos estructurales. Otro proyecto que presentó es la Habitación Temática WWW84 Comex Hotel W (Warner Brothers Ábaka Interiores, 2020. CDMX) el cual se enfoca hacia la década de los 80’ a través del cual el usuario viaja a ese momento histórico, gracias a la combinación de los colores, luces, materiales, texturas, vegetación y música. Se logra la comunicación entre el usuario y el espacio. Otro ejemplo, fue Elegancia Decadente (2018, Puebla) donde aprovechando las casas con diseños de la época, se intervino y se trató la fachada, dando un toque diferente a los elementos, para llamar la atención y se combinó con los espacios interiores, un espacio específico, la habitación llamada Elegancia Decadente con estilo de la época de oro del estilo mexicano, generando una sensación del espacio muy elegante. 

Penélope De la Madrid concluyó su conferencia recordando que el interiorismo es la unidad del espacio al servicio de la comunidad, el espacio de hecho es y será ocupado por personas y por ello es necesario pensar el espacio en conjunto con estas personas; el espacio nos hace preguntar ¿quién es aquel otro?, ¿qué tiene qué ver conmigo?  y ¿cómo puede reconocerse en un lugar que ha sido preparado por alguien ajeno?. Por esta razón la mirada del interiorista no es únicamente funcional, si no que más bien crea lugares de encuentro, de diálogo, y el espacio es un instrumento que nos permite la construcción de vínculos con los demás, porque a través del espacio podemos interesarnos por los demás, crear historias y contarlas, sentir un bienestar más allá de la pura apariencia, que genere una respuesta en la humanidad de cada uno. Por ello no podemos considerarlo como un simple trabajo estético, si no como un deseo de crear lugares para los otros.